TENGO TEMOR DE DIOS

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
Proverbios 9:10 RVR1960

El temor de DIOS no es miedo a estar con El, es temor a vivir sin El.

El temor de Dios es uno de los dones del Espíritu Santo que mueve a practicar el bien y aparta del camino del mal.

Cómo podemos creer que Dios nos ama, y que al mismo tiempo debemos temerle?

1 Juan 4:18 está escrito claramente que: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.“

Tener temor de Dios es amarlo y vivir sin ofenferlo, el amor no hacé nada indebido. Por amor nos apartamos del mal, Tememos causarle tristeza o dolor, porque sabemos cuán increíblemente miserable es el pecado, cuánto lo odia Dios, y cuánto le duele cuando pecamos.

“El temor de Jehová es aborrecer el mal; La soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa, aborrezco.” Proverbios 8:13.

VIVIR SIN TEMOR A DIOS ES….

Vivir sin TEMOR a Dios es vivir en libertinaje, pecando deliberadamente sin importar las consecuencias, quien no tiene TEMOR a Dios no refrena su lengua y vive destruye su hogar su familia con sus palabras hirientes, groseras y vulgares.

VIVIR sin TEMOR a Dios es desobedecer su palabra y hacer mi voluntad. Es tener un pie en el mundo y otro en el reino de Dios, es ser tibios espirituales. Es salir con amigos del mundo y practicar lo que ellos practican.

Sin TEMOR a Dios se practica el pecado. La carne controla la vida y no el Espíritu Santo. Vivir para ti te llevará a agradarte a ti mismo. Ya no vivo yo Cristo vive en mí, así piensa quien vive para Dios.

DIOS usa la DISCIPLINA para enseñarnos el temor de Dios y lo hace por nuestro bien quién recibe la disciplina del señor se corrige y no vuelve a pecar.

“Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos (Salmo 32:8).”

Los hijos de Dios tenemos una ventaja que las personas del mundo no tienen, y es que tenemos un padre que nos corrige y disciplina por amor y los del mundo están bajo su irá y castigo. A sus hijos no nos castiga nos disciplina.

porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos (Hebreos 12:7–8).

Tu eres un hijo de Dios, tienes un padre que te ama, empieza a vivir por amor y temor y verás las bendiciones de vivir para Dios.

Feliz día

Att

Pastores Daniel y Johanna Piedras.
EN CASA DE DIOS