SER LUZ ES NUESTRO PROPÓSITO

Compartir el amor es el combustible que nos mantiene vivos.

(Mateo 5: 14-16) “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

Que gran lección; Así de sencillo.

Cierto día, el fósforo le dijo a la vela:

• Hoy te encenderé.
• ¡Oh no!, dijo la vela, tú no te das cuenta que, si me enciendes, mis días estarán contados; no me hagas una maldad de esas.
• ¿Entonces tú quieres permanecer así toda tu vida? ¿Dura, fría y sin haber brillado nunca? preguntó el fósforo.
• ¿Pero tienes que quemarme? Eso duele y además consume todas mis fuerzas, confesó la vela.

Entonces respondió el fósforo:
• ¡Tienes toda la razón!. Pero esa es nuestra misión. Tú y yo fuimos hechos para ser luz y lo que yo como fósforo puedo hacer es muy poco, mi llama es pequeña y mi tiempo es corto. Pero si te paso mi llama, habré cumplido con el propósito de mi vida; yo fui hecho justamente para eso, para comenzar el fuego.

Ahora, tú eres una vela y tu misión es brillar. Todo tu dolor y energía se transformará en luz y calor por un buen tiempo.

Oyendo eso, la vela miró al fósforo que ya estaba en el final de su llama y le dijo:
• ¡Por favor, enciéndeme!
Y así produjo una linda y brillante llama.

Tu y yo somos la vela, así como la vela, a veces, es necesario pasar por experiencias duras, experimentar el dolor y sufrimiento para que lo mejor que tenemos surja, sea compartido y podamos ser LUZ.

Recuerda que “el mar calmado no hace buenos marineros”, los mejores son formados en las aguas agitadas y también las Guerras, forman a los mejores Guerreros.

Recuerda que servir y compartir el amor es el combustible que nos mantiene vivos.
Es el Espíritu Santo el que enciende dentro de nosotros el fuego por servir a otros.

Tu eres la vela y ¡Eres la luz del mundo y tu misión es irradiar esa luz!… aún cuando estás pasando por el dolor, o por la prueba, esa luz no se apaga así soplen los vientos contrarios. O quieres permanecer así toda tu vida? ¿Dura, fría y sin haber brillado nunca? Te preguntó el Espíritu Santo.

Dios quiere que tu Brilles con su luz! 🕯🙌🕯No apagues el fuego, avívalo, en esa casa paterna esas brillando a otros, en tu ministerio al servir, estas brillando, al predicar estas, siendo luz. No escondas esa luz déjala brillar, la luz de Jesús, necesita ponerse en lo alto.

Jesucristo no es portador de luz, El es la luz porque es Dios, y “Dios es luz, y ningunas tinieblas hay en Él” (1 Juan 1: 5)

La luz con la que brillas es Jesús en ti.
(Juan 8: 12) “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo;  el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”

Un verdadero discípulo es una vela que ha sido encendida por el Espíritu Santo y alumbra en todo momento y lugar.

Un feliz día, quienes te aman y aprecian

Tus amigos y , Pastores Daniel y Johanna Piedras
CASA DE DIOS