DERRIBADOS PERO NO DESTRUIDOS

2 Corintios 4:8-10 que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

Las ganas a veces vienen y van, y que ocurra esto es normal. Ahora bien, lo que nunca debe faltar son los motivos para segur avanzando en la vida, a pesar de las dificultades, a pesar de los miedos. Solo así escribiremos grandes historias sintiéndonos protagonistas.

Hay momentos en los que fallan los ánimos se debilitan por diversas circunstancias. No cabe más opción que asumirlo: no somos superhéroes, somos personas con épocas mejores y otras peores.

No obstante, mientras las ganas van y vienen, lo que siempre debe permanecer en nosotros son los motivos para seguir adelante. Recordar a diario qué queremos y porqué lo queremos debe actuar siempre como ese botón de reinicio capaz de activarnos cuando es necesario.

pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Filipenses 3:13-14

Los motivos para seguir adelante son las escaleras que nos ayudarán a salir de ese hueco en el que te sientes metido.

El Apóstol Pablo estuvo en muchas situaciones difíciles, en cárcel, en azotes, en persecución, pero su motivación siempre fue Cristo su señor.

Y aún más: Considero como pérdida todas las cosas, en comparación con lo incomparable que es conocer a Cristo Jesús mi Señor. Filipenses 3:8

Hoy toma la fe que el Señor Jesucristo tubo cargando la cruz, pensando que todo el dolor y sufrimiento tiene un propósito eterno. Agradando al Padre aún en los momentos difíciles. Sin renegar sino pensando en la recompensa de la vida eterna.

Estos son las motivos principales de un hijo de Dios para seguir y no desmayar en los tiempos de prueba.

Un abrazo fuerte en Cristo Jesús.

Att,

Pastores Daniel y Johanna Piedras
EN CASA DE DIOS

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