COMPORTÁNDONOS COMO CRISTO LO HARÍA

“Amados hermanos, si otro creyente está dominado por algún pecado, ustedes, que son espirituales, deberían ayudarlo a volver al camino recto con ternura y humildad. Y tengan mucho cuidado de no caer ustedes en la misma tentación.

Cuando te enteras de que un hermano está en pecado es nuestro deber ayudarle a corregir, pero no es a los gritos o regaños, es con amor y autoridad. Aconsejándole que vuelva a rendir su vida a Cristo. No es necesario gritar o ponerse furioso con esa persona, esa actitud no corrige al contrario más lo alejamos de Dios. Gritar no es autoridad es autoritarismo, airarse tampoco es autoridad , en la ira del hombre no obra la justicia de Dios.

Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo.

Sí está bien el ayudarnos unos a otros y ver por las necesidades de nuestros hermanos en Cristo, no seamos egoístas solo viendo nuestra necesidad, somos un cuerpo en Cristo y nos necesitamos unos a otros.

Los que reciben enseñanza de la palabra de Dios deberían proveer a las necesidades de sus maestros, compartiendo todas las cosas buenas con ellos

De las doce tribus de Israel una era la tribu de Levi la que estaba destinada a ser los que servían en el tabernáculo, ese era su trabajo, por orden del señor las otras once tribus hacían otros trabajos y traían sus Ofrendas al tabernáculo de reunión y los levitas tenían su sustento de allí
Cuando dejaban de Diezmar y ofrendar el levita no tenía su sustento. Por esto debemos bendecir a nuestros pastores que nos enseñan la palabra de Dios.

No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra

Siembra Amor, fidelidad, ayuda, Oración, un abrazo, palabras de ánimo, mercado, almuerzos, sonrisas, y recogerás lo mismo que sembraste.

Los que viven solo para satisfacer los deseos de su propia naturaleza pecaminosa cosecharán, de esa naturaleza, destrucción y muerte; pero los que viven para agradar al Espíritu, del Espíritu, cosecharán vida eterna

No permitas que tu carne te gobierne sino que sea el Espíritu Santo, por eso debes buscar al señor en Espíritu y verdad. No descuides tu salvación, no apagues el fuego del Espíritu Santo, avívalo cada día orando en lenguas, orando con entendimiento.

Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos.

No te cases de hacer el bien, recuerda que el mal se vence con el bien. Llegará el tiempo de la cosecha, pero antes debes pagar el precio. Esfuérzate y se valiente.

Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.” Gálatas 6:1‭-‬10

Un feliz día,

Att,

Pastores Daniel y Johanna Piedras
EN CASA DE DIOS

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