AMANDO CON EL AMOR DE DIOS

El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
(1 Juan 4:8)

Juan, autor de la carta, exhorta con cariño a sus hermanos en Cristo a amarse los unos a los otros. ¿Por qué? Porque si habían nacido de Dios y habían sido transformados por él, conocían la fuente del amor verdadero y eso debía notarse.

El versículo continúa asegurando que el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios.

Cuando la Biblia habla sobre conocer a Dios no se refiere a saber algo de él sino a tener una relación personal con él. Esa relación estrecha transforma la vida. Un corazón entregado y sometido a Dios no permanece igual sino que se asemeja cada día más a Dios.

Por eso, cuando Dios (que es amor), nos alcanza, aprendemos a amar a los hermanos y a toda la humanidad. Recibimos el amor de Dios en nuestros corazones y su amor fluye por medio de nosotros hacia nuestros hermanos en Cristo y hacia todos los que nos rodean.

El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
(1 Juan 4:8)

Por otro lado, es obvio que los que no aman no han tenido un encuentro real con Dios. Dios es amor, así que todo aquel que lo conoce y tiene una relación personal con él, es tocado por su amor y mostrará ese amor a su prójimo. Aunque sea un proceso lento, se irá viendo el cambio porque el anhelo del corazón será llegar a ser más como Cristo.

1 Juan 2:6
El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

Manifiesta el Amor de DIOS con actos de amor, haciendo algo por otra persona, ayudándola en su necesidad. Pregúntate qué haría Jesús por es persona y lo que creas qué Jesús haría es lo que debés hacer.

Jesús robaría? Jesús lo golpearía ? Jesús trataría con groserías a otra persona? Claro que no, si en verdad tienes una relación con Dios el Amor de DIOS está en tí.

Los actos de amor y misericordia hacia tu prójimo demuestra que tú conoces a Dios.

1 Juan 3:17
Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?

1 Juan 3:18
Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.

Amar de palabra es fácil, decir te amo pero demostrarlo con hechos es lo que vale. Cada ves que le traes un dulce a tu cónyuge, o cuando lavas la loza en tu casa, esos son actos de Amor.

Cuando das con amor en la iglesia dónde te CONGREGAS tu ofrenda, demuestras tu agradecimiento y tú amor hacía Dios y a tus pastores.

El amor de Dios es un amor sacrificial, incondicional, un amor en acción que ha estado dispuesto a dar todo por tal de rescatarnos de la muerte eterna como leemos en el versículo 9.

Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él.
(1 Juan 4:9)

Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.
(2 Corintios 5:21)

Dios tomó nuestro lugar para que podamos pasar la eternidad con él. ¡Eso es amor!

Cuan grande Amor tenemos en nosotros para manifestarlo a nuestro prójimo.

Feliz y bendecido día,

Att,

Pastores Daniel y Johanna Piedras
CASA DE DIOS.

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